Presentación
Las Comunidades Originarias de Castilla-La Mancha nacen como consecuencia de los movimientos migratorios de los años 60 y 70 en España. Alrededor de un millón de castellanomanchegos salieron en busca de unas mejores condiciones de vida y lo hicieron principalmente y por cercanía a la Comunidad de Madrid, Valencia y Cataluña, por este orden de importancia. La trascendencia de este fenómeno para una Región poco poblada fue grande, de ahí que el propio estatuto de autonomía de Castilla-La Mancha recoja en su artículo 7 la necesidad de reconocer a estas Comunidades Originarias.
La nostalgia, el apego a la tierra que les vio nacer, la necesidad de compartir experiencias, de ayudarse en su integración en las ciudades de residencia les empujo a irse agrupando, a asociarse y a constituir las conocidas Casas Regionales. Se convirtieron en algo más que un lugar de encuentro, eran una prolongación de su casa, de su tierra, donde compartían todo tipo de experiencias y emociones y se ayudaban a superar las dificultades que supone integrarse en unas ciudades totalmente desconocidas para ellos y con una cultura diferente.
Desde el primer momento han mantenido sus vínculos con esta Región y su compromiso con la vida social y cultural, conservando y fomentando las tradiciones y las señas de identidad de Castilla-La Mancha. Se convirtieron en unos magníficos embajadores. Pero este compromiso ha sido doble porque con su trabajo y esfuerzo han contribuido al progreso y desarrollo de muchos pueblos y ciudades de España.
Su principal actividad durante los inicios fue el folklore pero con el paso de los años se han ido diversificando y en la actualidad desarrollan una gran variedad de actividades, desde clases de formación, conferencias, semanas culturales, teatro celebraciones de efemérides propias de Castilla-La Mancha y también participación en los actos culturales organizados por los Ayuntamientos de sus localidades de residencia.
La mayoría de estas actividades las pueden realizar gracias a las ayudas anuales que reciben del Gobierno de Castilla-La Mancha. El compromiso de la Administración Regional y de su Presidente es total, no solo por su apoyo económico sino por la cercanía en su relación.
Estas ayudas no solo las reciben las Comunidades Originarias de Castilla-La Mancha sino que también lo hacen las Casas Regionales de fuera, es el fenómeno migratorio inverso, aquellos que vinieron de otros lugares de la geografía española y se asentaron en pueblos y ciudades de Castilla-La Mancha. Mayoritariamente extremeños y andaluces.